janeiro 03, 2007

GUILHERMINA SUGGIA, EL AMOR OCULTO DE PABLO CASALS (Y II) por ANA Mª FERRIN - "HISTORIA16" (10)

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Pero los felices proyectos que la posguerra brindaba a los músicos al reanudarse las veladas, con los aficionados deseando olvidar las pesadillas vividas, se truncaron para la artista al intensificarse las molestias abdominales que venía padeciendo y confirmarse el diagonóstico de um cáncer avanzado. Guando tuvo constancia médica de que su final se acercaba, que ni operaciones ni tratamientos detendrían el fatal desenlace, fue desarrollando una serie de iniciativas que plasmó en su testamento. De ellas el Prémio Suggía instituído en Gran Bretana lleva médio siglo cumpliéndose tal y como la intérprete dejó dispuesto.

Entre las voluntades que ella misma cumplió consta su acercamiento a la Iglesia, «católica, apostólica y romana», puntualiza, aunque anteriormente hubiera tenido contactos con la Iglesia anglicana. Y el envio de una extensa carta escrita a Pablo Casals en mayo de 1950 con el motivo aparente de solicitarle unas entradas y la reserva de un hotel para el festival que iba a celebrarse en junio de ese año en Prades [Francia] para conmemorar el 200 aniversario de la muerte de J. S. Bach. Entre sus líneas anidaba mucho más. Afecto, respeto y una clara intención de hacer las paces con el pasado:

Querido amigo:
Te escribo con emoción y con la esperanza de que no me rechaces... Si te fuese posible reservar dos habitaciones sencillas o una doble para una amiga que me acompana y para mi, sé que es difícil, pero con tu influencia... Y también dos localidades para los conciertos, si es preciso que envie antes el importe dime adónde... Yo sigo trabajando en Porto, siempre con el mismo ideal que aprendi de ti... [pero] estoy muy enferma y desgraçadamente no sé si podré continuar con mi carrera... Mi marido murió hace un ano, ha sido una víctima de los Rayos X... No deseo morir sin que me escuches, querido maestro y volverte a ver... Espero que comprenderás la alegría que me darias si pudiese estar diez dias cerca... Recuérdame siempre como tu devota admiradora... (Hás olvidado a la pequena alumna que iba a Espinho a tomar lecciones contigo?... Hasta la vista, espero.

Saber si esa carta había llegado a las manos de Pablo Casals, conocer como había reaccionado él en caso de recibirla, si la respondió y en que sentido había constituído un interrogante durante médio siglo, ya que los archivos de Casals no guardaban constancia del envio y Guillermina pocos dias antes de morir hizo el esfuerzo de seleccionar una gran cantidad de papeles que dio a una amiga inglesa para que los destruyera y entre ellos podia haber desaparecido la prueba de esa correspondência.
Por azar, la fortuna hizo que al mismo tiempo que aparecia en el Arxiu Nacional de Catalunya el original enviado por Guillermina a Casals, Isabel Millet nos comunicaba desde Oporto que poseía la otra clave del enigma: la respuesta a Guillermina de Pablo Casals, enviada desde Perpignan a través de una carta de su amigo el doctor René Puig.
Si con su carta Guillermina dejaba claros sus sentimientos, por parte de Casals, al aparecer el testimonio de su contestación afirmativa dada con la mayor privacidad y desconocida por sus allegados hasta el punto de que biógrafos muy cercanos al músico no tenían noticia de que se hubiera producido, las especulaciones sobre su resentimiento hacia Guillermina se esfumaban. A quien ignore las presiones particulares y profesionales por las que pasaba el compositor esos dias, la respuesta encargada a un tercero podrá parecerle escueta. No obstante, para aquellos que conozcan la particular odisea que estaba viviendo Casals, aún convaleciente de su depresión, sufriendo fuertes migrarias y con Francisca, su mujer entre 1928 y 1955 enferma de Parkinson, a la que cualquier inconveniente provocaba una crisis que agravaba su estado, podrá leer entre líneas y dar a la carta todo su valor.
A pesar de la sobrecarga de responsabilidades en esos dias Casals encontró la forma de gestionar Ia estancia de su antigua pareja en el festival, lo que no debió ser fácil diez dias antes de su inicio. Las circunstancias le obligaron a coordinar, ensayar y grabar en menos de un mes un cambiante repertório diário durante 19 dias con solistas desconocidos entre si (legados de todo el mundo, recayendo en él por añadidura la responsabilidad final de acomodar en un pequeno perímetro a un gran número de personalidades universales que deseaban asistir al renacer de Pablo Casals y con él a todo un modo de vida anulado por la Segunda Guerra Mundial.
Con la carta remitida a Guillermina por medio de su amigo el doctor Puig, manuscrita, sin copia guardada en el archivo que contiene innumerables pruebas mecanografiadas de la correspondecia del l Festival, el maestro unia el recuerdo del joven de 22 anos con Ia nina de 13. Las almas de los dos músicos desprendían sus cortezas de rencores y volvían a quedar limpias, en paz, solo habitadas por su mutuo aprecio:

20 May 1950
«Madame»:
Imaginará usted facilmente las ocupadones del maestro y le ruego que le excuse por no responderle él mismo, él se encuentra muy conmovido por su carta, pero está atado de tal manera por los ensayos que no puede escribirle.
Cada dia ensaya o tiene grabación. Él toca todas las tardes, todos los músicos están aqui desde el 3 de mayo... Tiene usted dos habitaciones reservadas en el Hotel Alexandra de Vernet-les-Bains... Le agradeceremos que nos diga exactamente el número de localidades y aquellos conciertos a los que usted desee asistir… Le ruego que acepte mis sentimientos más respetuosos.

Artigo - parte II (10) - de ANA MARIA FÉRRIN, editado na revista "HISTORIA16" de Dezembro

Publicado por vm em janeiro 3, 2007 08:46 AM
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